Like someone in love

me gustaría el piano como las letras
escribir como tocar mientras rio con tus risas
al son de la melodia que envuelve en mis oídos
notas que descansan en lugar de letras que se posan
sobre almohadones de plumas

y el piano se escribe en el aire
surcando el espacio los graves se acercan
a esos dedos que vuelven una y otra vez a la pieza
minúscula creación de repetición inalterada
sobre platillos que nos marcan el tempo

notas como letras que se inscriben
propios desgarros de silencios que nos violentan
mientra miro las hojas y el pentagrama
vuelve color las formas del entusiamos
en ocasiones de desenfreno improvisado...
Simple en la lengua

me acerco a las palabras
aunque ellas de mí se alejen
como si el viento frío
borrara mis pasos al caminar

me acerco donde más se cava
en la profundidad de la superficie
y encuentro palabras que no dicen
como los espejos que no se resiten
a la mirada de los hombres

pequeño vocabulario del lector
que del olvido se acuerda
mas no olvida que olvidó
las palabras que no recuerda.
Tendido ecléctico

Me he quedado en la pieza
recostado en la cama con las sábanas vacías
y el sonido del tiempo
¿Acaso no oyes el ruido de afuera?
esas máquinas y esos golpes
el tráfico y el canto del ave que se confunde.

Me muevo hacia la almohada
con una fuerza que nace en las rodillas
y tomo por justicia el acolchado
para tapar mis partes o mi todo
mientras deliro en gotas de papel sobre el techo
y los colores me atrapan.

el golpe sobre mi cabeza acelera mi caída
¿quién supiera de mi defensa?
Pero mi ataque se concentra en la soledad
pues el caparazón del vértigo disimula mis miedos
y en silencio pateo puertas
que no quieren ser abiertas.

Es de esperar el vómito matinal
mientras las vueltas me despejan la mirada
y el mareo mueve la barcaza hacia su fin
tendido en el suelo, apoyado en el lavabo
con los ojos abiertos y los sentidos alborotados
en el baño de la casa que desconozco conocer.
Incertidumbre o razón de la naturaleza ante el mundo animal

Las llamas corren al vuelo del ave gris y negra
mientras los anillos blancos se forman sobre su cuello
la imagen nos ataca de espalda y la incertidumbre
nos alimenta en este valle de olivos secos.

Asumo el compromiso del silencio
que no se aparta de nuestros rostros inquietos
y entonces, resuelvo el acertijo de la naturaleza
y entonces, el aire se vuelve cielo sin tiempo.

Respiro sobre el suspiro y la imagen
ah la imagen que veo es la que desearía recordar
ese inquietante destino como las hojas que
surcan los cielos acompañadas de vientos grises.

Y el sol que se esconde entre las nubes que claman
con truenos el sonido del bosque
Una y otra vez la imagen persite mientras olvido
cada segundo, cada suspiro.

Recupero el aliento tanto en tan poco
la caminata se extiende dando paso
al sendero que se abre en descubrir
cada gota del destino que baña con sus lluvias.

Un poco más el campo se extiende en el horizonte
y las montañas devoran nuestro ojos
como la fruta que crece silvestre a nuestro paladar.

Te exijo sin cuidado y veo una vez más el cielo
camino y pienso. Pienso y camino.
Y me exijo una respuesta a mis preguntas
que son preguntas sin respuestas.
Fa do fa

Son pocas las dudas que nos separan
cuando la luz atraviesa el cristal
y el efecto se expande por toda la sala.

De pronto el espacio toma lugar
en un tiempo imperceptible
que deja varado cualquier movimiento.

Y entonce se exige con un poder
que avasalla todos los sentidos
y nos muestra su lado más oscuro.

La luz se pierde lentamente
mientras las dudas se extienden
sobre la sala y entre los hombres que la habitan.
Rima

Hay un lugar, hay un tiempo,
un color, una flor, un adiós,
un cielo, tus ojos, tus labios,
tus senos, tus brazos y abrazos.

Hay cartas, idas y venidas,
recuerdos, olvidos, memorias.
Hay un vino, un trozo de pan,
una mesa, unas copas.

Hay ganas y fuerza
y el día que te ilumina los pasos.
Hay tantas cosas como
querramos que haya.

Una cortina, un sillón, una ventana,
tus brazos me abrazan y los míos te rescan
suavemente la espalda...

Espero las horas, los días y los tiempos,
la calma paciencia y el enojo enfurecido,
mis días y los tuyos y el tiempo que sigue.

La sal en tu boca y un calor inconsciente
nos da risa, mientras, la noche termina
para renacer en el día.
tardes de domingo

Buscás un lugar en el sillón
y te acomodas como cuando el sueño
te atrapa.
Los pies estirados y tus suaves manos
sobre el estómago.
Tus ojos se cierran al compás
de un pianito que suena rompiendo
el silencio y el aire: espeso y primaveral.
Quien te viera encontraría el cielo
en tus ojos, estrellas y sin fines de imágenes
que hablan de la vida.
Y ahí te encuentras como resistiendote al sueño
que te vence y te deja dormida en un sueño
de diciembre.